El fieltro es una técnica ancestral. Conocida por su potencial creativo, Coats rediseñó este concepto permitiendo a sus consumidoras aprovechar esta técnica de forma rápida y sencilla.
De este modo, se desarrollaron dos métodos: fieltro con agua y fieltro con aguja.
Para el fieltro con agua se concibió un producto revolucionario: el Turbo Filzer. Este producto se puede disolver en agua caliente o fría y permite fieltrar mucho más rápido que con el fieltro tradicional. El Turbo Filzer permite que las fibras de lana se junten unas con otras creando una superficie altamente compacta, ideal para crear bolsitos y accesorios, entre muchos otros artículos.
El fieltro con aguja es una forma de fieltrar con gran rapidez y comodidad. Para esta técnica es necesario utilizar los productos de la gama Filz-it: aguja, esponja y lana. Estos productos han sido desarrollados para esta técnica de fieltro, no siendo posible sustituirlos por otros. La lana se fieltra cuando se pica sobre la esponja con la aguja. Esta aguja especial posee pequeños salientes de metal que enredan las fibras de la lana y la fieltran, permitiendo moldearla al gusto. En cualquier momento se puede añadir más lana o distintos colores al trabajo, tan sólo basta con picar. Con esta técnica podrá moldear cualquier tipo de formas que desee, pudiendo crear, entre otras muchas cosas, muñecos y artículos de bisutería.
El fieltro con agua es una actividad particularmente indicada para los niños, por su gran simplicidad y porque el Turbo Filzer es antialérgico. Gracias a ello, también se ha convertido en una actividad para el tiempo libre. Por su parte, el fieltro con aguja, si bien resulta bastante sencillo, no es muy aconsejable para niños a gente mayor, pues requiere el uso de agujas afiladas.
Estas dos técnicas de fieltro permiten crear artículos rápidamente y con excelentes resultados. Ya es posible dar rienda suelta a su creatividad de una forma sencilla.