Ya los pueblos de civilizaciones antiguas y sociedades primitivas, utilizaban el bordado para adornar su ropa y los elementos de sus casas.
Para muchas personas el bordado constituye una parte importante de su vida. El placer de pasar una hora tranquila bordando y la profunda satisfacción de hacer bonitos trabajos, aporta alegría tanto a hombres como a mujeres, de todas las edades y nacionalidades.